Descripción
En los intentos de negociación con Benito Juárez, durante los prolegómenos del sitio de Veracruz, Miguel Miramón muestra claramente que tanto él como Juárez fueron dos presidentes poco dispuestos a ceder el poder, aunque los principios republicanos no eran radicalmente distintos. El vector imperialista escapa completamente a las intenciones de Miramón, al grado de que ni Maximiliano ni Bazaine confiaban plenamente en su habilidad militar ni en su fidelidad al Imperio. Sólo resta, a la luz de los testimonios que aquà se reproducen y con la abundante referencia a impresos poco conocidos de la época, esperar que los lectores elaboren su propio juicio e interpretación del periodo con los ojos de un personaje que el prejuicio de la historia matria (Luis González) habÃa arrinconado en el terreno de la denostación y el olvido.




